¿Sentiste alguna vez que podías conseguir todo lo que te propusieras, que pasara lo que pasara todo te iba a salir a la perfección? Ese estado emocional de euforia es el ingrediente fundamental para que precisamente todo aquello que pensamos que va a salir bien, ocurra cual profecía autocumplida.

El problema llega cuando los resultados que esperas no acaban de llegar en la medida o a la velocidad que tú quisieras, o cuando algún otro evento impacta negativamente en tu estado de ánimo. ¿Cómo puedes encontrar la motivación a voluntad cuando la has perdido?

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