El 1 de enero es una de esas fechas en las que nos proponemos metas y objetivos. Es el momento en el que muchas personas dicen hasta aquí, tengo que cambiar, dar otro rumbo a mi vida, voy a hacer un gran viaje o los clásicos “prometo hacer más deporte” o “juro que no voy a fumar más”. Propósitos sueños, deseos… de nosotros depende que no se queden solo en la intención. Echemos la vista atrás, ¿hemos cumplidos los propósitos del año pasado?. Si no ha sido así, en este artículo voy a hablar sobre una serie de puntos que considero claves a la hora de alcanzar nuestras metas y que espero sea de utilidad para los propósitos actuales y futuros.

 

En mi caso también durante años, había estado estableciendo objetivos muchos de ellos sin llegar a realizarlos. Me dejaba inspirar por el momento y me sentía muy animado, pero unas semanas más tarde me daba cuenta de que no seguía nada de lo que había anotado. Y pasado el tiempo y como el desarrollo personal es mi pasión me pregunté qué es lo que hace que estos se cumplan o no.

 

Me di cuenta que si uno no ha conseguido sus objetivos es porque muy probablemente el subconsciente tiene un objetivo contradictorio y no se ha conseguido una armonización y una comunicación efectiva entre el consciente y el subconsciente. Entonces para alcanzar nuestras metas debemos sincronizar las cuatro partes de nuestro cerebro para la obtención de nuestras metas (hemisferio izquierdo, hemisferio derecho, cerebelo y cerebro reptiliano). Lo que describo a continuación son algunas de las claves que favorecen este proceso.

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